lunes, 5 de enero de 2015

CARTA A LOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos:

Como cada año os escribo mi carta y os pido mis deseos para esta noche mágica en la que nos obsequiáis con vuestros presentes.

Este año también he sido buena, quizá no tanto como en años anteriores a decir de algunos, pero es lo que tiene el hacerse mayor, que aprendes a priorizar, a decir "no" y a pensar más en las necesidades propias que en las ajenas. Aún así he intentado ayudar a los demás y ser solidaria en este tiempo que tanta falta les hace a algunos y el que casi me siento una privilegiada .

Mi primer deseo es como siempre para mi familia, alguna sorpresa les encantaría, no es necesario un gran regalo, ya sabemos que tenéis mucho trabajo y somos muchos para repartir; además como sabéis ya pasó por aquí antes el Olentzero y nos dejó también sus presentes. En cuanto al regalo de cada uno lo dejo a vuestra elección porque ya les conocéis a todos perfectamente y estoy segura de que acertaréis.

En cuanto a mí, me encantaría que me obsequiaseis con un trabajo más asiduo, pero sé que eso no abunda y hay mucha gente que lo necesita más que yo, así que como siempre os pido un poquito de magia, unas chispitas de colores de esas que repartís cada año y que hacen ver la vida en tonos brillantes y que mantengan a mi familia como hasta ahora.

Como siempre junto al belén os dejo unas copitas de licor, unos vasitos de leche y unos mazapanes, para los camellos prepararé una palangana con agua y un poco de heno, espero que repongais fuerzas con ello para seguir vuestro camino y que como cada año dejéis en su lugar un riquísimo roscón para endulzar el desayuno.

Besos mágicos para los tres.



PD:  Mi querido Baltasar:
Como siempre esta parte de la carta es sólo para tí, como ya sabes eres 
mi rey mago especial ( perdona, mi REY MAGO especial, así, con 
mayúsculas), el guardián de mis sueños, ese al que le pido todos mis 
deseos secretos, los que necesitan una magia tan fuerte e intensa que 
quizá jamás se puedan realizar.

Ya te habrás imaginado que te voy a pedir lo mismo de todos los años (ya sabes que soy muy cabezona y no pierdo jamás la esperanza) haz lo que puedas, sé que la magia es distinta de los milagros,  pero confío en que juntando la magia de muchos años...

También quiero agradecerte todos los regalos que me has hecho hasta ahora. Ya sabes que a veces me enfadé un poco contigo porque no entendía muy bien tus presentes, como aquella vez que me regalaste una cuerda de esparto y pillé tal mosqueo que casi la tiro a la basura (menos mal que me di cuenta a tiempo de que era para ayudarme a salir de las arenas movedizas en las que me estaba hundiendo); o aquella otra en la me dejaste un transportador circular (esa vez ya tardé menos en darme cuenta de que debía aprender a ver las cosas desde otro ángulo). Sin embargo con la escalera enseguida comprendí que debía subir más arriba para poder ver las cosas con mayor claridad; y este año, que decir, me siento aún en las nubes recordando tu regalo especial, ese que no esperaba y llegó de improviso con sabor a chocolate.


Ahora más que nunca espero con ansiedad tu presente y deseo haber sido 
lo suficientemente buena como para que sea tan maravilloso como el del año 
pasado, por eso dejo mi sorpresa a tu intuición y sueño con que llegue en 
cualquier noche oscura para llenar mis días de colores.

Besos llenos de sueños sólo confesables para ti.

                                                  Mar.

lunes, 3 de noviembre de 2014

SABOR A CORAZÓN

A  veces, mi alma siente nostalgia de aquellos amaneceres compartidos, de leer en tus oscuros ojos brillantes poemas nunca antes oídos.

A veces, he anhelado que interpretases en mi tímida sonrisa, una invitación para olvidar las barreras que nos separaban, los compromisos adquiridos, y convertirnos en nómadas dejando que las estrellas nos arropasen cada noche en un oasis distinto.

Y a veces, sólo a veces, el color en mis mejillas casi dejó traslucir mi deseo de regalarte una alfombra de hojas secas, un otoño completo, envuelto en el papel transparente de mis palabras.

Pero, al final, nunca fui capaz de expresarte ese anhelo de un abrazo, de ignorar esa vida que difuminaba y fracturaba mis sueños, nunca fui capaz de reivindicar mi deseo de un simple beso.

Y así, viviendo dormida, pasó la vida junto a mí, sin rozarme, sin dejarme sentir, y durmiendo sin sueños, mi mente en blanco, poco a poco, hizo que las musas se alejasen de mí.

Cansada de vivir en un vacío inmenso, entre sonrisas fugaces que no dejaban de mentir, pienso en mis venas repletas de un líquido viscoso que, desde que te fuiste, ya ni corre ni arde dentro de mí.

Buscando lo imposible, escucho como mi corazón me indica el camino a seguir, me miro en el espejo e intento ver todo lo que soy y todo lo que siempre fui.

Olvido el silencio infinito y, sobre una estela, me preparo para volver a vivir ilusiones y recuerdos que acerquen la inspiración de nuevo a mí.

Soñando despierta los caminos de la realidad se cruzan al llegar a mi destino y unas notas musicales, que no puedo ni quiero dejar de oír, me acompañan en este viaje siempre hacia el interior de mi.

Neones de colores y metros sin fin, dan lugar a episodios que algún día quizá pueda llegar a describir, cobalto sobre blanco, en páginas sin fin.

Porque ahora, por fin, tantos años después, veo en mi mente y en mi corazón imágenes de otra vida ya vivida, de recuerdos olvidados, de emocionantes viajes por el mundo sin mas equipaje que su mirada y sin otro mapa que su sonrisa.

Porque allí, entre estelas, le reencontré; espontáneo, dulce, suave, tierno y con sabor a corazón.

jueves, 5 de julio de 2012

Este jueves un relato: "FANTASÍAS SECRETAS"






Me despierto feliz, hoy es nuestra despedida. Me visto prestando especial atención a mi atuendo, quiero que tengas un recuerdo inolvidable del tiempo que pasamos juntos.

Me acerco hasta ti mientras mi corazón, rebosante de amor, sangra inquieto sin comprender la felicidad que me abruma. Nos despedimos , nuestro tiempo toca a su fin, observo tus ojos y reconozco el dolor en ellos, tú tampoco entiendes mi alegría en este día, pero te aseguro que todo es mejor así.

Pasan los días, esta vez disfruto de cada segundo a tu lado, tu cercanía invade mi ser y me abruma por completo. Recorro caminos ya andados, momentos ya vividos y poco a poco mi corazón se va apaciguando.


Ahora la tristeza me invade, por fin llegó el momento, hoy te voy a conocer. Mis ojos te miran pesarosos mientras los tuyos sonrientes me dan la bienvenida, mañana no te conoceré y así podré por fin olvidarte y comenzar de nuevo a vivir. El tiempo, por fin,  giró al revés.





Más fantasías secretas en :http://galisan33.blogspot.com/ 

jueves, 21 de junio de 2012

Este jueves, un relato: "MIS JUEVES"




Este jueves hablamos de nuestros jueves, tarea harto difícil me parece a mí esta porque, ¿como explicar lo que significan los jueves? o mejor dicho como explicar ¿que es para mí sentirme juevera?.

Hago un intento y me exprimo el cerebro buscando palabras que no encuentro, busco y rebusco en cada rincón, hasta que me doy cuenta de que realmente esto se ha convertido en un sentimiento. Un sentimiento que te une a personas a las que, a pesar de no conocer físicamente, te sientes unida de una manera especial por el hecho de compartir letras semana tras semana alrededor de un tema común. 

Ser juevero es dejar volar la imaginación, es soñar despierta e intentar plasmar en un papel (en este caso virtual) las emociones que has sentido en ese viaje. Es sentirte arropado en un grupo sabiendo que aunque en ocasiones las ideas que quisieras no aparecen, el respeto, el cariño y el ánimo siempre lo hacen.

Y llegados a este punto se me ocurre que quizá debiéramos hacer una moción para que la palabra juevero sea incluida en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la definición podría ser algo así como:

JUEVERO: Cada una de las personas que disfrutan comunicándose en torno a un tema en común, con libertad para hacerlo desde el punto de vista que deseen y que se distinguen sobre todo por su respeto, tolerancia, compañerismo....




Más jueves y jueveros en el Daily Planet´s bloggers

  

jueves, 7 de junio de 2012

Este jueves, un relato: "RELATO ENCADENADO"







Observo como uno de los monjes trabaja en su huerto y debo esconderme, no he llegado hasta aquí  para ser descubierta en el último momento. Tras un gran seto paso el tiempo controlando los movimientos en el recinto y noto complacida que la rutina diaria no difiere de la del convento.
Llevo horas sin moverme y mis huesos se resienten del esfuerzo.  Hace rato que el monje penetró en el edificio para cenar y acudir a la oración de la noche. Alzo la vista y espero a que la oscuridad total, correspondiente al silencio nocturno, se apodere del monasterio.
Mi momento ha llegado. Desentumezco mis huesos doloridos y camino despacio amparada en las sombras de la noche. Penetro en el monasterio por la puerta lateral y busco las escaleras que me llevarán a la biblioteca que esconde los jeroglíficos del mapa que tanto ansío. Avanzo sigilosa y acerco mi ojo derecho al hueco de la cerradura para asegurarme de que no queda nadie.
Mi corazón se desboca, un monje se levanta de su silla en ese momento y avanza hacia la puerta. Busco un lugar donde esconderme pero no distingo nada en la oscuridad. No puedo dejar que me descubran. 



esta historia continúa en el blog de  Tyrma  en  La ventana.com







La idea de este jueves encadenado ha sido de ENCARNI
Quien quiera seguir la historia desde el comienzo, con todos los enlaces de los participantes por orden, están en su blog         BRISA DE VENUS.
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jueves, 31 de mayo de 2012

Este jueves un relato: "EN LA QUIETUD DE LA NOCHE"







A través de los grandes ventanales de su apartamento, observa la quietud de la noche. Es su momento preferido. Todos los actos importantes de su vida han ocurrido en ese momento en que la oscuridad se adueña de la ciudad. Su nacimiento, su primer beso, incluso su primer gran negocio, se produjeron en una noche en la que apenas había más movimiento que el brillo de las estrellas y la luna mostrándole el camino a seguir.

Está tan inmerso en disfrutar del paisaje nocturno que no se se ha dado cuenta su presencia hasta que un fuerte dolor se instala en su pecho y las paredes de la habitación de diseño comienzan a dar vueltas a su alrededor.

Intuye que se está muriendo. Su corazón comienza a dar trompicones, sus movimientos fuertes y acompasados se convierten en  latidos débiles e inconexos. Su respiración profunda  apenas alcanza a coger un hilillo de aire. Nota que algo se mueve junto a él, siente claramente una presencia, intenta hablar, gritar pidiendo ayuda, pero no sale ningún sonido de su boca.

Con gran esfuerzo fija la vista en la personación que ha tenido lugar ante él, observa su larga túnica negra y la gran capucha que oculta los rasgos de su cara, y entonces cierra los ojos para no fijarse en más detalles, a sabiendas de que con la mano derecha estaría blandiendo un guadaña como señal de que su tiempo en la tierra había acabado. 

Apenas nota ya el miedo, se siente más tranquilo sabiendo que su sufrimiento acabará pronto. Ha perdido la noción del tiempo, no sabe cuanto lleva así, apenas recuerda nada de su vida antes de eso, de ese dolor.

 Abre los ojos con un gran esfuerzo, y vuelve a ver la silueta frente a él. Sí. No hay duda de que es la muerte. Está esperando ansiosa el momento en que su corazón se detenga para llevarle con ella. Su último gran momento se acerca y él apenas tiene fuerza para resistirse. Se miran a los ojos, él sin verla del todo y ella sin quitarle la vista de encima, esperando su último estertor.





Más quietudes de la noche en:    http://neogeminis.blogspot.com.es/




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jueves, 17 de mayo de 2012

este jueves un relato: "UN PACTO CON EL DIABLO".





Siempre pensé que los pactos con el diablo se firmaban con sangre, sin embargo últimamente me estoy dando cuenta de mi error.

Quizá sea por los tiempos actuales, pero ahora tengo claro que la mayoría de las veces se firman con tinta normal y corriente, un simple boli Bic es suficiente para ello, incluso algunas veces ni siquiera es requisito indispensable el estampar una rubrica sobre un papel.

Además no hay tan sólo un diablo si no que estamos rodeados de ellos, hay que andar con mil ojos, leer la letra ilegible a simple vista, buscar información en diferentes lugares y no fiarse nunca de lo que digan los interesados en el acto que vas a realizar.

Y si no que se lo digan a todas esas personas que después llevar años trabajando en la misma empresa, les despiden de la noche a la mañana sin indemnización.

A los que entregaron sus ahorros para comprar la vivienda de sus sueños y el constructor desapareció con ellos dejando un solar vacío.

A los que después de firmar un crédito al que no pueden seguir haciendo frente les quitan el piso y además deben seguir pagándolo.

A  los que encomendaron sus ahorros a entidades que hicieron magia con ellos y consiguieron hacerlos desaparecer.

A todas aquellas mujeres y algún que otro hombre, (que haberlos, haylos) que después de firmar un te quiero las matan por amor.

A todos esos niños abandonados, maltratados, ultrajados y muchos más ...ados.

En estos tiempos no hace falta hacer un pacto con el diablo, lo que realmente hace falta es andar con mil ojos para que él no lo haga contigo, porque si nos echa el ojo encima vamos arreglados.




Más pactos con el diablo en casa de  Gus

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martes, 15 de mayo de 2012

MI GRITO TIENE VOZ






Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz

(Lucha de Gigantes, Antonio Vega)






Me uno a la voz de Matices y otros muchos y lanzo mi grito indignado




Si os apetece podemos gritar desde esta plaza llamada blogosfera, unir nuestras manos al unísono con una sola misiva  en nuestro título "Mi grito tiene voz" el día 15/05/12, durante todo el día.  Cada uno decidirá su participación, el contenido de cada entrada será libre... bien desde un punto social,  político o de apoyo, o desde lo mas sencillo simplemente  la premisa de apoyo que os indicamos... apostaremos por la libertad de expresión y la personalidad del propio blog y creador. Creo que todos tenemos partes implicadas en este proceso aunque solo sea la incertidumbre...   http://maticesdecolores.blogspot.com.es/






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miércoles, 9 de mayo de 2012

Convocatoria literaria del Jueves - Érase una vez...






Librástico



Como cada tarde desde que comenzó el curso escolar, el niño salió del colegio con aspecto de estar sumamente enfadado. Con los labios  fruncidos y los brazos cruzados se  plantó delante de su madre, que le esperaba como cada día junto a la puerta, y le dijo muy enfadado.

 - Desapúntame mamá, no quiero volver nunca más. ¡Odio el colegio!. Quiero quedarme en       casa jugando con mis juguetes y viendo la televisión.

- Ya hemos hablado de eso Aitor –le contestó su mamá pacientemente mientras le cogía la mano camino de su casa-. Te hemos explicado muchas veces que cada persona tiene sus obligaciones, y la tuya es ir al colegio y aprender cada día cosas nuevas.

- ¡Pero no es justo!. No me gusta leer. No me gustan los números. ¡No me gusta nada de nada!. El colegio es lo que menos me gusta en el mundo. Además, también se pueden aprender muchas cosas en la tele y no me dejáis verla casi nunca -seguía protestando el niño mientras las lágrimas comenzaban a asomar a sus pequeños ojos-.

- Bueno, ya vale por hoy –le dijo su madre mientras abría la puerta de casa- vete a dejar la mochila en tu habitación mientras preparo la merienda, y pórtate bien que después vendrá una amiga a la que hace muchos años que no veo. Se llama Aroa y tú ni siquiera la has visto nunca. Se fue a trabajar lejos de aquí, pero de niñas éramos inseparables, íbamos a todas partes juntas. Ahora viene a pasar unos días con su familia y tiene muchas ganas de conocerte .

Aitor se fue a su habitación sin que se le pasase su enfado, tiró la mochila encima de la cama y se puso a mirar sus juguetes. Le encantaban. Tenía las baldas de su habitación llenas  de coches de muy diversos estilos, barcos piratas, aviones, un castillo medieval e incluso un zoo lleno de animales. Junto a la cama, en la balda más pequeña tenía sus cuentos, no eran muchos, pero aún así eran más de los que él deseaba. Unos se los habían regalado sus padres o sus tíos por su cumpleaños, y otros se los había traído el Olentzero como sorpresa, aunque no había sido una sorpresa muy agradable para él.

Estaba terminando de merendar cuando llegó la amiga de su madre. Era muy guapa y parecía muy simpática. Aitor estaba encantado porque le había traído un regalo y a él le encantaban los regalos sorpresa. Miró el bonito papel brillante e intentó adivinar lo que contenía, era de forma rara, ovalado pero con entradas y salidas haciendo ondas. Estaba impaciente por saber que tipo de juguete le había traído así que lo abrió rápidamente y se encontró con algo que lo desconcertó por completo.

- ¡Es un libro! –dijo decepcionado-.

-  Pero bueno Aitor, -dijo su madre- ¿cuándo has visto tú  libros con forma de nube?. Creo que no te has fijado bien. ¿Qué es lo que pone?

- Librástico. –Contesto el niño cada vez más decepcionado, además de ser un libro tenía un nombre rarísimo, sonaba como esas palabras tan raras que le hacía buscar su profesora en el diccionario-. Ni siquiera sé lo que es eso.

- Pero, ¿cómo es posible que no sepas lo que es un Librástico?. ¡Si es muy sencillo!, un Librástico es un libro fantástico, uno donde la realidad y la ficción se mezclan, un libro que cada vez que lo lees consigue que te sientas como en una nube, porque te hace soñar que tú eres el protagonista de cada aventura -le dijo Aroa-. Mira, podemos hacer una cosa, tu comienzas a ojearlo mientras tu mamá y yo hablamos un ratito y nos ponemos al día de nuestras vidas, y si para cuando me vaya no te ha gustado me lo llevaré y lo cambiaré por otra cosa. ¿Te parece bien?.

Aitor se fue a su cuarto pensando que no pensaba ni abrirlo, cuando se fuera la amiga de su madre le diría que no le gustaba y le regalaría un juguete. ¡Quizá hasta podría darle una pista de lo que más le gustaba!, eso estaría bien, tenía ganas de algún juego nuevo para su videoconsola, se había cansado de jugar siempre con los mismos.
Miró el libro, no se había creído una sola palabra de las que le había dicho Aroa. Picado por la curiosidad lo abrió por la primera página y comenzó a leer.

   “ El capitán Aitor oteaba el horizonte con su catalejo, necesitaban encontrar pronto tierra porque se estaban quedando sin víveres y sin agua para beber, navegaba por los mares del sur desde hacía varias semanas y su tripulación se encontraba muy desanimada y débil. Un barco apareció a lo lejos, avanzaba rápido hacia ellos, Aitor escudriñó su bandera y su corazón le dio un vuelco. ¡Era una bandera pirata!”

El niño miró el libro sorprendido. Era la primera vez que leía uno en el que el protagonista  se llamaba igual que él. Además era de piratas, uno de sus temas preferidos. Decidió que leería un poco más para ver que pasaba.

   “El capitán Aitor tocó la campana para avisar a sus hombres que ocupasen su lugar en los cañones, lo tenían difícil porque eran muchos menos y además estaban muy cansados, pero debían intentarlo. Volvió a poner su ojo derecho en el catalejo y se encontró frente a frente con otro ojo que le miraba fijamente. Era el pirata Patazul, el pirata más sanguinario de todos los mares del sur. Le llamaban así porque había mandado pintar su pata de palo de color azul para que se confundiera con el mar, así cuando sus enemigos le veían pensaban que se sostenía únicamente por una  pierna y se confiaban.
Aitor debía pensar rápidamente en una estratagema para conseguir salir victorioso de esa batalla. Miró a sus hombres y se dio cuenta de que la lucha no era la mejor de las  opciones. Sus hombres estaban agotados y no saldrían victoriosos de ninguna de las maneras. Debía pensar, pensar, pensar...”

La puerta de su habitación se abrió sobresaltando al niño que miró desconcertado a su alrededor, por un momento se había sentido en una nube, él era el capitán Aitor y buscaba la solución al problema.

- Bueno Aitor, me tengo que ir ya -le dijo la amiga de su madre-, ¿qué has decidido?. ¿Quieres que me lleve a librástico y lo cambie por otra cosa?.

Aitor sorprendido miró a Librástico, no sabía que hacer. Quería juguetes nuevos pero también quería saber como se las ingeniaba el Aitor del libro para salir de esa aventura. Sin saber muy bien que hacer miró a la amiga de su madre que le observaba sonriente.

- Si te parece bien podemos hacer una cosa, -le dijo Aroa- volveré mañana para despedirme de tu madre. Puedes quedártelo hasta entonces y decides tranquilamente. ¿Qué te parece?.

- Pero si te vas a ir, ¿cómo me traerás el nuevo regalo?. -Preguntó Aitor que no las tenía todas consigo y no quería perder la oportunidad de un juguete nuevo-.

- No te preocupes por eso, si al final decides que no quieres quedarte con esa nube de sueños te mandaré algo por correo.

Más tranquilo, Aitor decidió que se lo pensaría y decidiría que hacer para la próxima vez que volviera. Así podría matar dos pájaros de un tiro, pensó. Podría terminar la aventura y después tener un juguete nuevo. Sin darse cuenta de cómo su madre le miraba y sonreía desde la puerta, volvió a meter la cabeza en la página que estaba leyendo.

   “Por más que se estrujaba el cerebro a Aitor no se le ocurría como salir ileso de esa batalla. Pensaba con rapidez mientras miraba a sus hombres, que esperaban sus órdenes para obedecerlas sin rechistar. Eran buenas personas y tenía que intentar salvarlas como fuera.
¡Y de pronto lo tuvo!. No estaba seguro de que fuera a salir bien pero debía intentarlo. Era su única oportunidad. Les ordenó que se tirasen todos al suelo y que se quejasen sin parar en ningún momento sujetándose el estómago como si no aguantaran el dolor.
Sus hombres le miraron extrañados pero confiaban tanto en su capitán que no pusieron ninguna objeción y se dispusieron rápidamente a cumplir sus órdenes. Al momento se encontraban todos revolcándose por el suelo como si se estuvieran muriendo.”

La puerta de la habitación se volvió a abrir y su padre se asomó.

- Hola Aitor, ya hace un ratito que llegué de la oficina. ¿Quieres que juguemos un rato con la videoconsola?. Si te parece voy encendiéndola mientras tu terminas de leer eso que parece tenerte tan ensimismado.

- Sí papá, enseguida voy, tan sólo estaba pasando el rato mientras te esperaba y no te he oído entrar.
El padre se fue sonriendo mientras Aitor sin perder un segundo volvía a meter la nariz en Librástico. Estaba impaciente por ver que pasaba a continuación.

“ El pirata Patazul y sus hombres se encontraban ya a pocos metros de su barco. El capitán Aitor respiró profundamente y se puso a gritar a pleno pulmón.
- ¡Ayuda!, ¡Ayuda! Por favor, ¡ayudadme!. Mis hombres tienen escarlatina, todos están enfermos menos yo. ¿Ayudadme!. Llevadme con vosotros.
El pirata Patazul cuando escuchó aquello mandó a sus hombres virar en redondo. La escarlatina era una enfermedad muy contagiosa y no estaba dispuesto a que todos se pusieran enfermos en su barco. Se alejó del barco del capitán Aitor incluso más rápido de lo que había llegado mientras resonaban cada vez más lejos los gritos de ayuda.
Cuando pasó el peligro los hombres del capitán Aitor se levantaron y comenzaron a dar gritos de alegría, no se podían creer que hubiesen salido de esa aventura de una forma tan simple. Lo que si tenían claro es que el suyo era el mejor de los capitanes y que le seguirían en muchas más aventuras porque su ingenio no tenía límites”.

Aitor se quedó pensando un rato en la aventura que acababa de leer. Le había gustado mucho como se las había ingeniado el capitán para salir de ese problema. Cuando se dispuso a ir a jugar con su padre se encontró con que la cena ya estaba dispuesta en la mesa. No podía creerse que ya fuera hora de cenar. La tarde se le había pasado volando.

El día siguiente fue la primera vez que Aitor no salió enfadado del colegio. Les había contado en el recreo a sus amigos la aventura del capitán Aitor con el pirata Patazul y les había encantado. Quería llegar pronto a casa para ver si le daba tiempo a leer otra historia antes de que se llevase a Librástico la amiga de su madre para cambiarlo. Había visto el dibujo, era un castillo medieval y un joven con armadura. Debajo de la ilustración ponía “El príncipe Aitor dispuesto a luchar con el dragón de tres cabezas” , otro de sus temas favoritos.

Pero no tuvo suerte, Aroa le esperaba junto a su madre a la salida del colegio y camino de casa le preguntó si ya había decidido que iba a hacer con librástico. Aitor no lo tenía muy claro, lo que más le gustaría era un videojuego nuevo, pero tenía muchas ganas de saber que le pasaba al príncipe Aitor con el dragón.

En su habitación se dedicó a mirar a Librástico detenidamente. Tenía un montón de cuentos diferentes y todos eran de los temas que a él le gustaban. Había un cuento de animales en el que el león se llamaba como él, otro de aviadores en el que el piloto también llevaba su nombre. Incluso había uno de submarinos, y se moría por saber que aventuras correría.

No sabía que hacer, debía seguir el ejemplo del capitán Aitor y pensar, pensar, pensar.... ¡Y de pronto ya lo supo!. La tarde anterior se había divertido más que nunca. No necesitaba más videojuegos ni juguetes para pasárselo bien. Tenía a Librástico, con el podía vivir muchas más aventuras y mucho más emocionantes. Corrió a la sala donde estaban su madre y la amiga y les dijo:

- Aroa, ya lo he decidido, me quedo con Librástico. La verdad es que me está gustando mucho más de lo que me esperaba –y agachando la cabeza porque le daba un poco de vergüenza continuó-. Quizá la próxima vez que vuelvas me puedas traer otro.

- Haré algo mucho mejor –contestó Aroa-, si has terminado de leerlo para el día de tu cumpleaños te mandaré una nube nueva. Algo que sea completamente original y especial, por algo trabajo en una editorial. Te adelanto que se llamará Cuadrástico.

Aitor la miraba con los ojos muy abiertos, no habría imaginado nunca que Aroa trabajaba en una editorial. Ahora comprendía las miradas de complicidad que tenían su madre y su padre la noche anterior durante la cena, mientras él les contaba lo que había leído. Seguro que todo había sido idea de ellos, siempre pensando en que le cogiera gusto a los libros. Pero esta vez habían acertado de pleno.

Sorprendido Aitor volvió a su habitación. Estaba impaciente por seguir leyendo esas aventuras de las que se sentía protagonista. Además, para su cumpleaños no quedaba mucho tiempo y estaba dispuesto a terminarlo antes de ese día.

Estaba impaciente por conocer a Cuadrástico.   


Muchos más "Erase una vez..." en   http://yaquedigo.blogspot.com/

martes, 8 de mayo de 2012

ETAPAS


Está claro que la vida se construye de etapas: la etapa infantil, la juvenil, la de enamoramiento, la de matrimonio, la de madre, ..., una infinidad distinta de fases por las que cada uno vamos pasando por nuestra vida.

Ninguna es mejor ni peor que la anterior, tan sólo son complementarias las unas de las otras.

Aunque nunca dejaremos de ser niños y jóvenes en una parte de nuestro interior, y de que los que somos padres no  dejaremos de serlo mientras vivamos, nuestra situación en la vida va cambiando. El tiempo del que disponemos para nosotros varía en función de lo que tenemos alrededor (cuando los niños crecen el tiempo se multiplica sin embargo cuando nuestros familiares envejecen disminuye drásticamente), y así, en cada fase de nuestra vida van cambiando nuestros valores, nuestras necesidades y nuestros sueños.

Y sin lugar a dudas, en este momento, una etapa en mí ha terminado y otra da comienzo.

Había pensado en cerrar mi blog, mi casa estos últimos años (sobre todo por la falta de musas), pero me siento incapaz, aquí he descubierto una de mis pasiones ocultas, la de escribir. Han sido muchos momentos los que he compartido aquí, muchas alegrías y también tristezas. He pasado por fases de creatividad, de ausencia de ella, de subirme a una nube y de caerme (hasta incluso de creer que me aplastaba) contra el asfalto. Pero si algo he aprendido a lo largo de mi vida es que sobre todo soy tremendamente urbanita, así que para mí el asfalto no es duro (más bien se asemeja a un cojín de plumas) y por lo tanto el daño que sufro en la caída apenas me pasa factura.

Por todo eso he decidido que lo mejor es pasar página pero sin cerrar el libro, es decir, seguir en mi casa pero actualizándola de forma que me sienta más cómoda en ella. Que este se convierta en un lugar en el que poder compaginar mi faceta de juntar palabras en relatos cuando mi capacidad creativa se acerque hasta mí ,y de cambiar opiniones de diversos temas cuando así sienta esa necesidad (¡si es que en el fondo me encanta hablar!).

Pues eso. Que todo este rollo es para decir que el nombre de mi blog, mi espacio de semipirvacidad, mi casa virtual, en definitiva un espacio importante para mí, cambia de nombre y a partir de ahora pasa a denominarse HITZ EGIN. 

Para los que no conozcáis el significado de esas palabras, os diré que HITZ significa palabra y EGIN hacer, lo que en conjunto viene a decir "hablar" en euskera (idioma que aunque no domino le tengo un cariño especial por ser el de mi tierra). 

El nombre creo que me identifica bastante bien, por una parte está lo de hacer palabras, siempre encantada de juntar letras (para los que no hayáis leído mi entrada de juntaletras os dejo el enlace http://adibides.blogspot.com.es/2010/08/juntaletras.html)  y además de ello por un recuerdo de juventud http://adibides.blogspot.com.es/2010/11/mi-carpeta.html. (¡si es que en el fondo siempre seré una sentimental!)

A todos los me habéis leído hasta ahora sólo me queda daros las gracias por todo lo que me habéis aportado y sobre todo daros la bienvenida a mi nueva casa en la que siempre tendréis las puertas abiertas y un cafecito preparado del que disfrutar durante vuestra visita.



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lunes, 9 de abril de 2012


GRACIAS



Te fuiste en la mañana, 
sólo,
sin hacer ruido,
sin avisar.
Te fuiste como viviste
sin querer molestar,
aunque siempre dijimos
que las personas amadas
no molestan jamás.
Incluso en los últimos tiempos
cuando apenas nos reconocíamos,
llegaba un instante de claridad
y la luz volvía a tus ojos 
para decir que ya no podías más.
Te echaremos de menos
aunque con nosotros siempre estarás
porque en nuestros recuerdos
para siempre vivirás.
Por eso tan sólo te quiero decir
gracias por haber formado parte de mi vida.



martes, 31 de enero de 2012

Mi compañera incondicional.

Llevaba tiempo pensando en ella, en la compañera de mi juventud, la que poseía en su interior todos mis recuerdos, mis secretos más íntimos, esos que apenas había sido capaz de expresar en voz alta.

Me acompañó durante años, inalterable al paso del tiempo, aguantando mis cambios de humor. Conoció cada uno de mis amores y desamores, todas mis sonrisas y lágrimas, mi parte de locura y de sensatez, y a pesar de todo ello jamás me abandonó. Tuve que ser yo quien la arrinconara en el fondo de mi memoria olvidando su lealtad y disposición de tanto tiempo.

Ahora, pasados los años, su recuerdo vuelve a mí y me pregunto donde estará, en qué lugar la deje olvidada, y si todavía ella me recordará.La busco, cada día recorro algún rincón de los que acostumbrábamos, esperando su presencia en cualquiera de ellos, pero es inútil.

En su lugar aparecen otras muchas que intentaron ocupar su espacio, pero que pasaron junto a mí momentos efímeros que apenas recuerdo.Las miro, observo su belleza, sin duda ellas son mucho más bonitas por fuera, mucho más delicadas, su aspecto es mucho más valioso que el de mi compañera de juventud; pero yo sigo buscándola a ella, más vulgar, sí, pero infinitamente más importante para mí.

La había dado ya por perdida, olvidada en algún peldaño de mi vida al que ya no puedo volver. Me había apenado por su ausencia y la había llorado en silencio, como si con ella mi pasado desapareciese poco a poco de mi memoria y llegara un día en el que ya no fuera capaz de recordarlo.

Pero un día, sin apenas ya esperarlo, la encontré frente a mí. Mi compañera incondicional llevaba años esperándome en un rincón apartado, en el lugar donde estaban apretujados mis más preciados tesoros esperando que un día los echara de menos y acudiera en su busca.

Temí que no me reconociese después de tanto tiempo. Me entristeció su aspecto, estaba sucia y era incapaz de  comunicarse conmigo de ninguna manera. La cogí con suavidad, como si se fuese a desintegrar entre mis dedos. La lavé cuidadosamente y la sequé con mimo. Pensé que debía tener sed, pero yo no estaba segura de que después de tanto tiempo el líquido fuese a recorrer su cuerpo como si nada hubiera pasado. Estaba dispuesta a cuidarla aunque ya no me reconociese, a tenerla más cerca de mí y no volver a olvidarla.

Su aspecto mejoró notablemente con mis cuidados, casi parecía que los años no habían pasado por ella, incluso creí que me miraba con cara de reconocimiento. Así que decidí que había llegado la hora de la verdad.

Puse un papel en blanco frente a ella y sin más las palabras volvieron a brotar ininterrumpidamente entre nosotras.

Mi pluma, mi vieja pluma, había resucitado.



martes, 10 de enero de 2012

¡Y LLEGARON LOS REYES!

Un año más escribí mi carta a los Reyes Magos con la ilusión intacta porque a pesar de mis años sigo creyendo en la magia.
Como siempre mi principal petición era unas chispitas de mágia para mi familia, la indispensable para que todo siga como hasta ahora; tal y como están las cosas no es cuestión de abusar y pedir más de lo estrictamente necesario, mejor ir repartiendo un poco porque la alegría compartida siempre sabe mejor.
 
Además, en mi carta siempre escribo un apartado para mi REY MAGO ESPECIAL, ese que desde niña es el guardián de mis deseos y que me suele dejar como presente especial algún objeto al que normalmente me cuesta un poco encontrar su significado, pero que cuando por fín doy con él siempre me resulta de una ayuda inestimable. Debo aclarar que esa sorpresa especial nunca la encuentro con los demás regalos en la noche del día cinco, sino que cualquier noche oscura mi intuición me lleva hasta el lugar donde se esconde y entonces su magia  comienza a llenar mis días de colores diferentes y especiales para mí desconocidos hasta ese momento.
 
Este año, en la mañana del día cinco, inesperadamente me crucé con Gaspar y, más inesperadamente todavía, me preguntó si ya había escrito mi carta este año; por supuesto mi afirmación no se hizo esperar, a pesar del desconcierto que me produjo su sonrisa, y con un brillo especial en los ojos me dijo que tendría una sorpresa. 
 
Aunque siempre diga que creo en la magia no me considero lo suficientemente ilusa para creerme lo que me diga un rey mago cualquiera que me encuentre por la calle (sobre todo porque mi rey mago especial siempre ha sido Baltasar), pero como mi marido dice vete tu a saber, porque desde que hay "guasap" las noticias corren que da gusto y los secretos ya no son lo que eran.
 
Y llegó el día seis, regalos por todas partes, paquetes y más paquetes con nombres diferentes, un riquísimo roscón con nata para desayunar y chuches y bombones en cantidades industriales para despedirnos de las navidades con un dulce sabor de boca.
 
Hasta aquí todo normal, el día pasó con la familia intercambiando regalos como cualquier otro año, brindando por un año al que tan sólo le pedimos que sigamos todos juntos como hasta ahora y disfrutando de los más pequeños que en su inocencia creen de verdad en la magia de despertar una mañana y encontrar regalos bajo el arbol.
 
Era ya tarde cuando abrí mi correo, y allí estaba, una notificación de ACEN de que mi microrelato romántico había sido seleccionado para publicarlo en el libro “Cachitos de amor”, que saldrá a la venta el próximo mes de febrero y cuyos beneficios irán destinados a realizar actividades de lectura para niños y niñas con discapacidad. Son tan solo cinco líneas, pero es la primera vez que voy a ver mis letras impresas en un libro que será especial. La verdad es que todavía no me lo creo del todo, pero tengo ganas de verlo y sobre todo de olerlo, si los libros huelen siempre tan bien ¿a qué olerá un libro con tus letras?.

Y todo esto... ¿será cosa del "guasap"?

 

viernes, 30 de diciembre de 2011

lunes, 26 de diciembre de 2011

OLENTZERO



Con su pipa en la boca y el saco al hombro, Olentzero abandona la tarde de Nochebuena su baserri del monte y baja para atender las peticiones de los más pequeños que le reciben sonrientes e ilusionados cantándole su canción en Nochebuena.




Por si alguno no lo conoceis y os interesa saber su historia os la dejo aquí.



OLENTZERO


En los bosques de Euskal Herria, hace muchísimos años, vivía un hada muy bella de cabellera amarilla y ojos muy brillantes. Como todas las hadas cuidaba de la gente y estaba acompañada por criaturas como duendes llamados Prakagorri (pantalones rojos) que la ayudaban en todo su trabajo. Un día que el hada estaba viajando a trabes de las montañas mientras estaba peinando sus cabellos en una fuente los prakagorri le anunciaron que algo había moviéndose entre los helechos. Los duendes gritaron para llamar la atención del hada y ante la sorpresa del hada que no entendía como los humanos habían podido dejarlo abandonado encontraron un bebé humano. Por ello el hada le dijo al bebé: "tu nombre será Olentzero, porque es una cosa maravillosa haberte encontrado. Y por este acto te daré los regalos de Fuerza, Coraje y Amor, por todo el tiempo que tú vivas". Entonces el hada cogió al niño y lo llevo a una vieja casa en el limite del bosque donde vivían un hombre y una mujer que no tenían hijos. Así que sabiendo el hada que serían muy felices de recibir el bebé lo dejó enfrente de la puerta para que ellos lo encontraran.


Muy pronto, al amanecer, cuando el hombre se levantó a ordeñar las vacas encontró al bebé y corriendo grito y se lo enseñó a su esposa, muy contentos de haber recibido a ese niño rápidamente lo taparon con una frazada, le dieron de comer y lo tomaron como su hijo. A partir de ese momento, Olentzero creció entre los bosques y se convirtió en un fuerte, amable y saludable hombre que nunca tuvo la preocupación de como había llegado a ser encontrado por sus padres. Olentzero trabajaba todos los días del año haciendo carbón y ayudando a su padre. Pero lo inevitable sucedió y después de muchos años los que habían sido sus padres murieron y Olentzero se quedó muy solo en su casa del bosque haciéndose viejo según pasaban los años. Durante el paso de los años Olentzero fue entristeciendo y se fue dando cuenta de lo que necesitaba era ayudar a otras personas que lo necesitaban. Recordó que en el pueblo había una casa donde vivían los niños que no tenían padres, ellos vivían de lo que la gente del pueblo les daba, esos niños eran muy solitarios como yo, pensó el Olentzero así que trató de hacer algo para que esos niños fueron más felices.

Así que como Olentzero era muy hábil haciendo cosas con las manos se dispuso a hacer juguetes para los niños y muñecas para las niñas con la idea de darles los juguetes cuando fuera al pueblo a vender carbón. Cuando acabó de hacer las muñecas y los juguetes, los metió todos en un saco y cargo el saco en su burro junto al carbón y marchó al pueblo muy contento pensando en lo que iba a hacer.

Olentzero les dio los regalos a los niños y estuvieron muy contentos, él estuvo jugando con ellos todo el día y contándoles las historias que había aprendido de su padre cuando era pequeño. Los niños y niñas a partir de ese momento amaron mucho al Olentzero y ya no se sintieron tan solos como antes. Olentzero fue muy bien reconocido en el pueblo y cada día cuando llegaba al pueblo a vender su carbón era rodeado por todos los niños.

Esto sucedió durante muchos años hasta que un día hubo una tremenda tormenta en el pueblo, bosque y montañas la cual destruyó muchas cosas. Los truenos, rayos, y el frío dejaron muy asustadas a las gentes del pueblo y especialmente a los niños. Un día Olentzero estaba de camino hacia el pueblo y vio un rayo que caía en una casa. Se acercó y vio a unos niños en la casa asustados y pidiendo ayuda dentro de la casa que estaba en llamas. Cubrió a los niños con una manta para protegerles del fuego y los saco de la casa a través de una ventana por el primer piso. Mientras él estaba tratando de salir una gran viga cayó sobre el Olentzero provocando que su fuerte y gran corazón se detuviera. Cuando se enteraron las personas del pueblo lloraron por lo sucedido dándose cuenta de que no había nada que ellos pudieran hacer.

En ese mismo momento fueron sorprendidos por una brillante luz que salía de la casa. Mientras nadie pudo ver lo que sucedía dentro de la casa, dentro de ella, apareció el hada que había encontrado al Olentzero cuando era un bebe en el bosque muchos años antes, está le llamo por su nombre con su dulce voz. El hada le dijo al Olentzero: "Olentzero, tu has sido un buen hombre, lleno de fe y de buen corazón. Has dedicado toda tu vida a hacer cosas para los demás, y has dado hasta tu propia vida para salvar a otras personas. Por lo tanto no quiero que te mueras. Yo quiero que vivas para siempre. De ahora en adelante tu harás juguetes y otros regalos para los niños que no tienen padres y en todos los rincones de Euskal Herria", al oír esto los parakagorris se apresuraron a decir que ellos le ayudarían.

Y a partir de ese momento así sucedió. En la mitad del invierno, al final de cada año, Olentzero va por todos los pueblos de Euskal Herria repartiendo juguetes a los niños y los niños de todos los pueblos celebran la llegada del Olentzero cantando canciones y esparciendo mensajes de amor.

viernes, 23 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

Hola a todos.
Aquí estoy de nuevo, después de casi un año sin dar señales de vida.

He tenido esto muuuuuy, abandonado.

Os pido disculpas por esta prolongada ausencia, pero... bueno, una vez más me han abandonado las Musas.

Como no me siento capaz de seguir teniendo este lugar así de abandonado (aunque nunca olvidado), a la espera de que sucedan cosas fascinantes sobre las que escribir, he decidido que ya es hora de volver a retomar esta parte de mi vida que echaba de menos a menudo.

Aunque hoy sólo sea para desearos a todos una muy



miércoles, 12 de enero de 2011

"Este jueves, un relato"

HISTORIAS CALENTITAS



 El viaje hasta tí ha sido largo y duro, el cansancio de tantas horas conduciendo se acumula en mi cuerpo y, a pesar de que el tiempo ha mejorado, tan sólo con cerrar los ojos sigo oyendo como las gotas de agua chocan contra el asfalto cada vez con más fuerza, ese ha sido el tintineo que me ha acompañado durante todo el camino que me acercaba al lugar de nuestro oculto encuentro.
Comienzo a sentirme por fin más tranquila cuando nos encontramos en la terraza del hotel, la vista es maravillosa, aún más increíble de lo que había imaginado. El sol brilla con fuerza al reflejarse en el mar, tanta luminosidad hace daño a mis pupilas acostumbradas a los grises días del invierno, pero a pesar de ello no me canso de mirar la bahía que enmarca ese majestuoso mar azul que se ofrece ante mí.
Te siento detrás, siento como te acercas a mí, como tu pecho se funde con mi espalda y tus brazos rodean mi cuerpo mientras me susurras al oído que ahora necesito relajarme; me coges de la mano, me llevas contigo y me susurras que vas a hacer todo lo posible para que este encuentro sea inolvidable, me llevas al baño y me muestras la gran bañera llena de espuma con un agradable aroma a rosas que lo impregna todo.
Me dejas a solas, me quito la ropa y me sumerjo en ese agua que me invita a disfrutar silenciosamente, mientras una gran emoción me embarga al darme cuenta de que has pensado en todos los detalles para que mi corazón se sienta pleno de felicidad y mi mente no vacile ni por un momento en que merezco este descanso de la rutina diaria.
Suena una suave música de fondo que inunda por completo mis sentidos y cierro los ojos completamente relajada; te acercas a mí sujetando dos copas de champán, me entregas una mientras levantas la otra y ofreces un brindis por nosotros, por el sentimiento que nos embarga, porque este momento sea infinito y sobre todo inolvidable.
Uno mi copa a la tuya mientras te digo que ya lo es, que con tus detalles estás fabricando recuerdos que harán inolvidables cada uno de los segundos de este día y mirándonos a los ojos tomamos un sorbo del fresco, dorado y burbujeante brebaje.
Te inclinas hacia mí y me besas suavemente dejándome con ganas de probar tus labios, de saborear la dulzura que apenas he intuido en ese breve roce, pero que ha conseguido dejarme hambrienta de ti.
Te miro con ojos suplicantes pidiéndote más en silencio y me coges en tus brazos, empapando por completo el pecho de tu camisa, me llevas a la amplia cama en la que me posas con suavidad mientras me susurras al oído que me deseas y tus labios recorren mi cuello con una dulzura infinita.
Cuando muevo mis manos para desabrochar tu camisa y poder abrazar tu cuerpo me doy cuenta de que estoy acostada sobre un lecho de pétalos, cientos de pétalos de rosa que previamente has colocado sobre la cama para hacer de este momento algo único e inolvidable.
Cierro los ojos para sumergirme aún más en las intensas sensaciones que me producen tus manos recorriendo suavemente mi cuerpo buscando el camino hacia mi cintura, me abrazas con fuerza mientras tus labios se deslizan buscando mis pechos que te esperan impacientes, mis manos están a punto de tocarte cuando no se muy bien qué me hace que abrir los ojos.
No te encuentro junto a mi, durante unos eternos instantes te busco, palpo la cama en la que hace tan sólo un momento me abrazabas, mis labios pronuncian tu nombre en un grito silencioso mientras la angustia se apodera de mi pecho y la locura que produce el miedo va ocupando gran parte de mi mente.
La habitación se ilumina por un momento y tú no te estás en ella, los pétalos de rosa han desaparecido, busco las copas de champán con la mirada cuando un fuerte ruido retumba en mis oídos, tan cerca que mi cerebro por fin reacciona y comprendo que todo ha sido un sueño.
Fuera sigue lloviendo, de nuevo oigo como las gotas de agua chocan contra el asfalto cada vez con más fuerza, por entre las rendijas de mi persiana vuelve a colarse un intenso resplandor que lo ilumina todo a mi alrededor y casi inmediatamente un gran estruendo me estremece de nuevo, mi habitación vuelve a quedarse a oscuras y yo me acurruco cada vez más entre mis sábanas.




Más historias calentitas en:     http://callejamoran.blogspot.com/